Se nos va un gran jugador. Se nos va un amigo. Se nos va ese que con sus locuras desata nuestras iras. Se nos va un amigo. Ese ciclotímico que hoy jura dejar de fumar, y mañana fuma. Se nos va un amigo. Ese que hoy empieza el gimnasio, y mañana le da de baja. Se nos va un amigo. Ese que le va ganando 4 a 2 a la noche, y después termina 5 a 4 abajo. Se nos va un amigo. Ese que tipo 7 ya está cortando el salame. Se nos va un amigo. El que actúa de extra, el dueño de canchita, el enemigo de los arbitros y la subcomisión, el que tira caños, el que mete golazos. Se nos va un amigo. Ese que te mataste de risa cuando se dejó el bigote, el que compra en Xaimaca, el que escucha ese maldito reggae, el que vos le tocas bocina para que salga. El que hoy no juega porque está lesionado, y después entra igual. El que dice que hoy no toma y termina en algún escándalo. Se nos va Diego, lo venían agarrando, Didí, el gordo, el hijo del papá de Milhouse. Se no va un amigo...
Didí, en nombre de la Cirrocis y todos sus hinchas, te deseamos un feliz viaje, que disfrutes al máximo cada momento, que hagas todo lo que tengas ganas de hacer y que cumplas sueños. Te estaremos esperando a la vuelta. Ojalá que con algun campeonato!
Arrivedercii e buona fortuna!!!
Nos vemos Guido... Hasta la Cirrocis siempre!